jueves, 6 de enero de 2011

Víspera de Reyes

Luces, color y sonrisas,
música de todos los estilos
llenan las calles de Palma
entre el jolgorio de los chiquillos.

Chiquillos y  no tan pequeños,
porque padres, niños y abuelos, 
sonrien y saludan 
al inmenso cortejo.

Es una noche de alegria,
de ilusión y caramelos,
que llenan los bolsillos 
casi hasta romperlos.

Y cuando el desfile acaba
hay que ir a casa rapidito,
meterse pronto en la cama
para esperar los regalitos.

Pero no se nos puede olvidar
dejar el zapato bien limpio,
agua para los camellos
que están sedientos del camino.

Y un trocito de turrón
con una copa de vino 
para los tres reyes magos,
que de Oriente han venido.

2 comentarios:

  1. tendrá que pasar otro año para que vea como vienen los reyes por el mar

    muackss!!!

    ResponderEliminar
  2. Pues si, pues si, mira que no cogerte otro día para estar con tu super hermana!!! se te echa de menos. sin h jajajajaja

    ResponderEliminar