Colas enormes de gente
que no saben ni que comprar
se han ido todos juntos
a la gran ciudad.
Esperan que den las 10
en el reloj principal
y como una avalancha
en la tienda entrar.
Buscar, rebuscar y probar,
y si queda bien
una prenda más.
Pero antes de salir
e irse a casa con el tesoro
otra cola para pagar.
Y las tarjetas de crédito
echan humo,
la caja ya no da para más,
está casanda de tanto trabajar.
Luego dicen que hay crisis,
que no tenemos dinero,
pero el primer dia de rebajas
está todo lleno, a rebosar.