Mostrando entradas con la etiqueta sentimientos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sentimientos. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de febrero de 2011

Musa

Por las noches, tumbada en la cama, miles de historias revolotean por mi cabeza. Las palabras fluyen inspiradas por la musa que se encuentra entre las sábanas o la almohada.

La verdad que no se muy bien donde se esconde, pero al irme a dormir, ella aparece, entre la oscuridad de la habitación y la luz de las estrellas que se cuela por la ventana. 

Es un momento magico, íntimo:ella, yo y el sombrío silencio. Y la inspiración fluye al igual que la sangre por mis venas, mientras el corazón, bombea sin cesar palabras que se enlazan unas con otras, para formar un bello entramado de sentimientos, sensaciones, emociones yafectos.

Sólo ella y yo conocemos nuestro encuentro, nuestro misterio. Esos lapsos de tiempo, en que el encanto del momento no deja transcribir cada uno de nuestros secretos.

sábado, 29 de enero de 2011

Aquellos años... (Parte 3 de 3)

Y al final me doy cuenta de que cada uno de esos momentos me han servido para ser quien soy, hayan sido buenos o no tan buenos, me han dejado una cicatriz imposible de borrar, porque forman parte de mi pasado y por tanto de mi ser, de mi personalidad. y que todas aquellas personas que habéis estado en ellos, habéis dejado una huella imborrable, impresa con la tinta más potente que existe en el mundo: los sentimientos.

Quizá dentro de otros siete años, bajo la manta del sofá, me ponga a recordar cuales fueron los mejores años de mi vida, y en mi elección predominen otras vivencias. Porque con el paso de los años, nuestro sabio cerebro escoge los momentos felices para permanecer en el recuerdo, y quizá experiencias que en el pasado cercano y en el presente no me parezcan tan maravillosas; en el futuro las evoque con la sonrisa con la que hace unos minutos revivia aquellos años de universidad, aquellos años que me marcarón para ser la que soy ahora: con virtudes, risas y defectos; con ilusiones, penas y alegrías; con amor, inquietudes y amistad; y con el empeño que me caracteriza por luchar por lo que quiero.


¿Cuales han sido los mejores años de vuestra vida? ¿Por qué? ¿Cómo os han marcado?

viernes, 28 de enero de 2011

Aquellos años... (Parte 2 de 3)

Pero tampoco puedo dejar atrás los tres años posteriores en la facultad de educación, en ese edificio tan gélido como el mismo frío que asoma un día de enero por la ventana.

El comienzo no fue fácil, porque echaba mucho de menos esas personitas locas, mejor dicho piradas de psicología, con las que tanto me divertía en la clases y fuera de ellas. Pero gracias a los trabajos grupales os conocí a vosotras: aquellas chicas emocionadas de la vida, risueñas, alegres, alucinantes e ilusionadas con un día tener su propio aula, con sus niños. Con las que lo hice real en la teoría a través de aquella célebre programación.Con vosotras también compartí momentos inolvidables, diferentes a los de psicología pero únicos, como aquellas horas de charlas en el descansillo del ascensor.

El segundo año conocimos a dos personas magníficas,una loca pero a la vez fiel,constante y trabajadora como la que más y la otra más tímida, pero que cuando soltaba algo por su boquita su ingenio volaba por toda la estancia, y que gracias a ella descubrimos a nuestro "Dios", ya que estaba siempre en todas partes, jajaja.Dejando a un lado nuestras charlas, alguna de nuestras cenas, los dibujitos en clase, o nuestras continuas risas,lo que más recuerdo de ese año fue aquel maravilloso árbol de texturas. Sudamos tinta china para realizarlo, pero al final lo logramos como unas campeonas.

Y que decir del tercer año,además de la buena amiga y compañera de camino que encontré en las prácticas, las comidas veloces en cinco minutos entre clase y  clase, el frío incesante muy acorde con el trabajo de los pingüinos, o el descubrimiento a final de curso de que podíamos pedir un aula para realizar trabajos. 
He de señalar nuestro "super viaje" de fin de carrera, de los líos y enredos tanto en su organización como en el propio viaje. Pero al final, lo que recojo de él son los buenos momentos, y la testarudez por estar juntas, por no separarnos. Aunque pasados ya unos años, el tiempo haya conseguido que algunas de nosotras se hayan alejado,distanciandose día tras día.

jueves, 27 de enero de 2011

Aquellos años... (Parte 1 de 3)

Medio adormilada por el calorcito de la manta del sofá empiezo a pensar en cuales han sido los años más felices de mi vida. Rememoró momentos, otras épocas en que no era la que soy ahora. Repasando por mis recuerdos, me doy cuenta que los años más felices de mi vida fueron los de la universidad. Fueron unos años formidables, y de hecho al intentar escoger uno de los cuatro no soy capaz, porque cada uno de ellos fue especial.

Que decir del primer año en psicología: magnífico, apasionante, gratificante... y como estos tres adjetivos podría nombrar muchos más. Fue tan maravilloso que aún conservo esos amigos, esos con los que íbamos a prácticas inexistentes pero marcadas en el horario, en las que acabábamos en el césped riéndonos y contándonos la vida. 

Nunca olvidaré ese primer día de nervios, de tensión, en el que conocí a una de las personas más importantes de mi vida. esa chica con una chupa de cuero, que a pesar de sus pintas me pareció la mejor persona para acercarme a ella, y con una tímida sonrisa le pregunte: "Hola, ¿vas a primero D?", y a partir de ahí empezamos a conectar tanto que ni la distancia nos puede separar. Aquella persona con la que descubrí que no hay bichos raros, sino personas especiales que llenan la vida de los demás.

Como dejar en el olvidó a aquella personita que sabía de mi existencia y yo ni le conocía y que me asustó tanto cuando me dijo: "Ala eso yo no lo sabia de ti". 

O como olvidar esas horas muertas contando chistes sin parar, nuestras charlas en la cafetería, nuestra ratita Sniffy, las frases para recordar, o aquellos dos "personajillos" de los que me sorprendia tanto que uno tuviera el pelo moreno y la barba pelirroja y el otro al contrario,y que fueron tan relevantes ese año.

Pero tampoco puedo arrinconar en la mente esas fiestas en Getafe, donde conocí a una persona alucinante, con la que conecte la primera noche a las mil maravillas, como si nos conociéramos de toda la vida. Con la que compartí miedos, secretos, y deseos...

Y como no aludir a aquellas horas y horas en las que el tiempo volaba mientras hacía una de las cosas que más me gusta en mi vida: el teatro. Imposible olvidar a las personas con las que compartí tantas horas de risas, de ensayos, de nervios, y de locuras como ensayar en el Retiro, actuar en medio de la facultad sin escenario o en los encierros,  o la mayor de todas, actuar en la plaza Mayor horas antes del certamen de la universidad.

Realmente ese primer año de facultad fue inolvidable, y lo fue tanto, que a día de hoy que ya han pasado nada más y nada menos que siete años ,lo sigo recordando como si se tratase de ayer mismo.

viernes, 21 de enero de 2011

Hay días...

Hay días malos, hay días negros, días egoístas, días en los que te da igual que el mundo se pare, porque sólo quieres una cosa, algo egoísta, para ti, algo a lo que algunos llaman abrazo, otros deseo, otros ilusión, otros añoranza, otros amor; y te da igual el resto del mundo porque sólo buscas tu misión, egoísta donde las haya: dar un abrazo a aquél que llamas amor.

Días en que sólo quieres chillar, sólo quieres gritar, reír de rabia porque él no está; reír con esa risa escandalosa, risa de loca, risa de tortura, risa de llanto, risa de negra pena porque no le llegas a alcanzar. Y el mundo sigue, y no se para, pero a ti te da igual, sigues pensando en tu misión: robar un abrazo a él que aquél día te enamoró.

Pero, ¡oh! dichosa ilusión, cuando alargaste la mano y no tocaste su olor, cuando confundiste su aroma con la contaminación, cuando su pelo en humo de fábrica voló...y la risa en llanto se convirtió. Llanto frágil, llanto amargo, llanto lleno de emoción, llanto de espejo rotos que se clavaron en el corazón.


                                   20 de abril del 2005.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Aqui empieza todo...

No sé por donde empezar, la verdad no sé ni porque he creado un blog...
quizá por crear algo nuevo, quizá por expresarme, quizá por saber a cuanta gente le interesa lo que digo...
Realmente no tengo ni idea de porque lo he hecho.
Pero estoy aquí, escribiendo, y a la vez que escribo me siento un poco tonta. Porque ¿quién se va a interesar sobre mi, sobre mis cosas? Bueno ya se verá.

De hecho cuando creaba el blog, no sabia ni que nombre ponerle.
Me he decidido por este nombre, porque es lo que me ha salido de dentro. Lo que creo que hay que hacer en la vida:
  • Hay que girar sobre el mundo, dar vueltas conocer sitios, gente, vivir aventuras...
  • Hay que sentir, sentir fuerte con el corazón, llorar, reír, gritar...
  • Por supuesto que hay que vivir, no hay que ser un ser pasivo ante el mundo, tenemos que movernos, crear nuestra propia vida.
  • Soñar, ¿y que seria la vida sin los sueños? sin esas ilusiones? No tendría sentido.
  • Y crear, es tan bonito y gratificante el hecho de crear algo. De tener esa ilusión podríamos llamarle, por hacer algo tuyo, creado por ti, diseñado por ti, algo único.
Poco a poco esto va teniendo forma, aunque me sigo sintiendo un poco tonta, al escribir estas palabras. pero escribir los pensamientos es bueno. Es buenísimo reflexionar sobre la vida. Pararte todos los días unos minutos y pensar, hacia donde voy? que he hecho hoy?, soy feliz?

No sé que deparará este blog, pero esto es el principio de algo...